Tarariras

Pesca de Tarariras en Concordia – Lago de Salto Grande

La pesca de tarariras en Concordia se realiza principalmente en el lago de Salto Grande, un escenario ideal para esta especie donde es posible capturar ejemplares que superan los cuatro kilos, un tamaño muy importante para la especie Hoplias malabaricus.

El lago ofrece un ambiente perfecto para el desarrollo de esta especie. Sus 78.000 hectáreas inundadas generan extensas playadas con vegetación, troncos, ramas y grandes piedras donde las tarariras encuentran refugio y acechan a sus presas.

La temporada de pesca comienza generalmente a mediados de agosto y se extiende hasta los primeros días de mayo, dependiendo de las condiciones climáticas y del comportamiento del pez.

Un escenario ideal para la pesca deportiva

El lago de Salto Grande ofrece un entorno natural único para la pesca de tarariras. Las grandes extensiones de vegetación, las estructuras sumergidas y las orillas poco profundas generan innumerables lugares donde este depredador espera para atacar.

La pesca suele ser muy visual y dinámica, con ataques explosivos cerca de la superficie, lo que convierte a esta modalidad en una de las más entretenidas para los pescadores deportivos.

Equipos recomendados

Para esta pesca se utilizan equipos relativamente livianos pero resistentes, ya que muchas capturas se producen entre vegetación, palos o estructuras sumergidas.

Recomendamos:

• Cañas de 5,6 a 7 pies
• Potencia entre 8-15 y 10-20 libras

Reeles livianos cargados con multifilamento de al menos 35 libras, lo que permite trabajar con seguridad en sectores con vegetación o palos.

En esta pesca generalmente no es necesario utilizar leader de acero, pero sí recomendamos una bajada de fluorocarbon de aproximadamente 40 cm de largo y 0,50 mm de diámetro, para evitar cortes y mejorar la presentación del señuelo.

Señuelos para la pesca de tarariras

Los señuelos que mejor resultado ofrecen en el lago son principalmente los señuelos de flote con sistema anti enganche, ideales para trabajar sobre vegetación o estructuras.

Se utilizan artificiales de hasta 10 centímetros de largo, en distintas variantes.

En sectores con menor presencia de vegetación, los señuelos de subsuperficie suelen marcar la diferencia, permitiendo trabajar distintas profundidades. En algunas situaciones es necesario utilizar señuelos que trabajen hasta los tres metros de profundidad, dependiendo del comportamiento de los peces y de las condiciones del agua.

En los últimos años también hemos incorporado con excelentes resultados el uso de cucharas giratorias o “spinners”, armadas con anzuelos offset donde se monta un señuelo blando con la punta del anzuelo escondida. Este sistema permite pescar con mayor seguridad en zonas con vegetación, palos o estructuras, evitando enganches y trabajando el señuelo a distintas profundidades.

Sin dudas, este tipo de montaje se ha convertido en uno de los señuelos más efectivos y utilizados actualmente para la pesca de tarariras en el lago de Salto Grande.